Un Estilo Vida que Restaura su Salud

La salud radiante es un galardón por el cual vale la pena hacer cualquier sacrificio.

La gente se ha acostumbrado a desear una recuperación rápida usando una píldora.  Ellos desean regresar al trabajo inmediatamente, y continuar ignorando el cuidado apropiado ¡que tan urgentemente necesitan sus cuerpos!
Mucha gente prefiere remedios que no requiere un cambio de dieta o hábitos de vida; que no requieren dejar los hábitos perniciosos,  o tomar el tiempo para aprender a cerca de remedios naturales y como usarlos.

Las drogas nunca curan la enfermedad; solo cambian su forma y ubicación.  Cuando las drogas son introducidas en el sistema, parecen ejercer un efecto benéfico por un tiempo.  Puede realizarse un cambio, pero la enfermedad no es curada.  Se manifestará en alguna otra forma.  Aunque el paciente se recupere, sin embargo el poderoso esfuerzo que la naturaleza tuvo que realizar para sobreponerse al tóxico, perjudicó la constitución y acortó la vida.  Existen personas que no mueren bajo las influencias de drogas, pero hay muchísimos que son dejados inválidos, sin esperanza, melancólicos,  y miserables sufrientes; y una carga a ellos mismos y a la sociedad.  Experimentar con drogas es un asunto muy costoso.  Nada debiera introducirse al sistema humano que deje una influencia farda en su estela.

Los sencillos remedios de la naturaleza ayudaran en la recuperación sin dejar los mortíferos efectos secundarios tan a menudo sentidos por los que usan drogas toxicas. 

Existen muchas maneras de practicar el arte de la curación, pero sol existe una que el cielo aprueba.  Los remedios de Dios son los simples agentes de la naturaleza, que no sobrecargan o debilitan el sistema a través de sus poderosas propiedades.  Aire puro  y agua pura, limpieza, dieta apropiada, pureza de vida, y una firme confianza en Dios, son los remedios por cuya falta miles están pereciendo; sin embargo estos remedios están pasando de moda porque su adiestrado uso requiere trabajo que la gente no aprecia.