Una Alimentación Sana La Mejor Medicina

Comiendo la cantidad correcta del alimento apropiado, y solo a los horas correctas, es lo que se necesita.  La comida debiera ser de una calidad sencilla y saludable, y ser masticada lentamente en una atmósfera de alegre gratitud a Dios por sus muchas bendiciones.  Para poder entender estos asuntos bien, necesitamos individualmente razonar de causa a efecto, estudiar la Palabra de Dios y actuar por principio.  No nos atrevamos a permitir que las modas y costumbres de este mundo sean nuestro criterio.

La dieta original dada por el Creador a nuestra familia humana, consistía en granos, frutas, nueces y vegetales.  Estos alimentos preparados en la manera más sencilla y natural como sea posible, son los más sanos y nutritivos.  Imparten una fortaleza, un poder de resistencia y un vigor de intelecto, no conseguidos mediante una dieta más compleja y estimulante.

La dieta que Dios dio a nuestros primeros padres, no incluía carne.  Es contrario al plan de Dios el que la vida de cualquiera de sus criaturas sea tomada para poder servir de alimento a nuestras mesas.  El desea llevarnos de regreso al plan original que no incluía carne.  No desea que nos mantengamos de animales muertos.